NUEVA YORK, EE. UU. — El estado de Nueva York declaró este lunes 5 de octubre de 2026 una emergencia sanitaria debido al incremento en los casos de sarampión, una medida que busca frenar la propagación de la enfermedad en un año crítico para la salud pública estadounidense. La gobernadora Kathy Hochul emitió una orden ejecutiva que faculta a un grupo más amplio de profesionales para administrar vacunas, incluyendo a paramédicos, personal de emergencias médicas avanzadas, farmacéuticos y matronas, además de permitirles solicitar pruebas de detección.
"Nadie debería enfermar gravemente ni morir a causa de una enfermedad prevenible mediante vacunación. Por eso he tomado medidas para aumentar el número de profesionales de la salud que pueden vacunar y realizar pruebas. Estas medidas de emergencia protegerán a los neoyorquinos", afirmó Hochul mediante un comunicado oficial.
De acuerdo con el Departamento de Salud de Nueva York, hasta el 3 de octubre se confirmaron 108 casos en la entidad: 101 en el resto del estado y siete en la ciudad de Nueva York. El senador estatal Gustavo Rivera atribuyó este fenómeno a una caída en la vacunación infantil, exacerbada por la desinformación.
La situación es particularmente grave en Pensilvania, donde las autoridades reportaron 1,004 contagios desde el inicio del brote en abril pasado, al oeste de Filadelfia. En dicho estado, 198 personas han requerido hospitalización y se han confirmado cinco fallecimientos.
A nivel nacional, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han contabilizado casi 3,900 casos en lo que va de 2026. Otros estados como Texas, Utah y Carolina del Sur —este último con 997 casos— han enfrentado brotes significativos desde inicios de 2025. Los CDC advierten que la cobertura de vacunación infantil ha descendido por debajo del 95%, umbral necesario para evitar la transmisión sostenida de una enfermedad que se consideraba eliminada en el país desde el año 2000.


