El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, solicitó formalmente el domingo 11 de octubre de 2026 que se investigue y procese a los participantes del documental NAZA. La producción, que expone testimonios de 24 militares y oficiales de inteligencia israelíes, detalla la matanza masiva de civiles en Gaza bajo el argumento de ser daños colaterales.
En un comunicado oficial, Netanyahu calificó el filme como una "narrativa falsa, engañosa y sesgada" que perjudica la imagen del país y de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). El mandatario dirigió su petición al jefe del Estado Mayor del Ejército, el teniente general Eyal Zamir; al director del Shin Bet, David Zini, y a la Fiscal General del Estado, Gali Baharav-Miara.
La solicitud se fundamenta en la presunta comisión de "delitos graves contra la seguridad de Israel", incluyendo la divulgación de información de alto secreto relacionada con unidades de inteligencia sensibles. Asimismo, el primer ministro acusó a los involucrados de "difamación penal y perjuicio a los intereses diplomáticos".
El documental NAZA, cuyo nombre hace referencia al acrónimo utilizado por la inteligencia israelí para estimar posibles bajas civiles en ataques, se basa en investigaciones iniciadas en 2023 por el periodista Yuval Abraham, codirector del filme, y publicadas por la revista +972 y el diario The Guardian. El material describe prácticas como el bombardeo de viviendas familiares y el uso de inteligencia artificial para identificar objetivos con un margen de error del 15%.
Por su parte, el Ejército israelí sostiene que sus normas prohíben atacar deliberadamente a civiles y que las decisiones finales recaen en oficiales que deben evaluar el riesgo. El pasado 2 de octubre, The Guardian defendió la integridad de su investigación, asegurando haber consultado a más de 100 fuentes durante tres años y contrastado los testimonios con documentos clasificados filtrados.


