El pasado sábado 17 de octubre de 2026, miles de ciudadanos se congregaron en diversos puntos de Estados Unidos bajo la convocatoria del movimiento 'No Kings' (Sin reyes). Esta movilización, la cuarta desde el regreso del mandatario republicano al poder, tuvo como objetivo principal fomentar la participación electoral anticipada ante las próximas elecciones de mitad de mandato.
En Washington, cerca del Capitolio, la maestra jubilada y demócrata Sabine Carlson expresó: "Está muy bien expresar tu ira, y tenemos largas listas de quejas, pero lo más importante de todo es ir a votar". Por su parte, un veterano militar de 52 años, residente en Virginia, quien prefirió mantener el anonimato, compartió su sentir: "Estoy tan desilusionado por aquello que pensaba que estaba defendiendo frente a lo que se ha convertido este país".
La estrategia de los organizadores busca blindar los resultados electorales. Alma Couverthie, representante del organismo de vigilancia democrática Common Cause, señaló: "La mejor manera de evitar cualquier cosa rara por parte de este gobierno después del día de las elecciones es asegurarnos de que nuestra participación sea masiva, tan clara y tan abrumadora que (...) sea imposible de cuestionar".
El contexto electoral se ha visto marcado por la postura del presidente Donald Trump, quien ha cuestionado el voto por correo y ha alegado, sin presentar pruebas, que el fraude electoral afectó los resultados de 2020. Recientemente, la administración federal demandó a funcionarios electorales de California para impedir el conteo de boletas de personas identificadas como "probables" no ciudadanos. Ante esto, el Departamento de Justicia advirtió sobre posibles investigaciones penales a funcionarios que procesen dichos votos. En respuesta, los senadores demócratas Alex Padilla, Sheldon Whitehouse y Dick Durbin enviaron una carta al fiscal general Todd Blanche exigiendo que no se confisquen materiales electorales antes de la certificación de los comicios.


