El impacto del mercado ilegal en México ha alcanzado cifras alarmantes, con un gasto anual de los consumidores superior a los 63 mil millones de pesos en productos piratas. María de Lourdes Medina Ortega, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), advirtió durante el Foro Nacional de Seguridad Logística, Combate a la Piratería y el Contrabando que este fenómeno golpea severamente a industrias como la textil, calzado, farmacéutica, automotriz, electrónica, así como a los sectores de alimentos, bebidas y tabaco.
La dirigente industrial detalló que cinco de cada 10 empresas en el país sufren los estragos de actividades ilícitas, lo que se tradujo en pérdidas económicas de 124 mil millones de pesos durante el año pasado. Estos recursos, señaló, representan una oportunidad perdida para la inversión en maquinaria, innovación, capacitación y generación de empleos.
El sector tabacalero es uno de los más afectados; Gastón Zambrano Margáin, presidente del Consejo Nacional de la Industria Tabacalera, precisó que el mercado ilegal de cigarrillos abarca el 26 por ciento del sector, provocando una evasión fiscal que supera los 23 mil millones de pesos anuales, cifra comparable con el presupuesto de programas sociales relevantes.
Por su parte, Fernando Portugal, director de Propiedad Intelectual y Asuntos Jurídicos e Internacionales de la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica (AMIIF), alertó sobre la comercialización de medicamentos falsificados o con deficiencias en su conservación. Este riesgo se extiende incluso a sectores de mayor poder adquisitivo, impulsado por la alta demanda de tratamientos estéticos y fármacos para el control de la obesidad y la diabetes, incluidos los agonistas del receptor de GLP-1.
Ante este panorama, los especialistas destacaron que el comercio ilícito ha migrado hacia plataformas digitales como Facebook, TikTok, Telegram y WhatsApp, complicando las labores de regulación. En respuesta, se hizo un llamado a las plataformas para implementar esquemas de cumplimiento y eliminar contenidos infractores. Asimismo, los industriales propusieron transitar hacia una estrategia de inteligencia y coordinación, que incluya el intercambio de información sobre rutas de riesgo y el uso de tecnologías digitales para el rastreo de mercancías, además de solicitar una mayor colaboración entre el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, la Cofepris, la Agencia Nacional de Aduanas de México y la Fiscalía General de la República.

