BRUSELAS, Bélgica. — La capital belga fue escenario este domingo 11 de octubre de 2026 de la denominada Marcha por el Clima 2026, una movilización masiva organizada por la coalición Por el Clima junto a diversas organizaciones civiles. El objetivo central de la protesta fue denunciar la "falta de ambición climática" que, a juicio de los convocantes, caracteriza a la política actual en Bélgica.
Las cifras de asistencia variaron según la fuente: mientras que la Policía Federal reportó la participación de más de 45,000 personas, los organizadores elevaron la cifra hasta los 60,000 asistentes. La marcha, que inició alrededor de las 12:30 horas GMT, congregó a una multitud en el bulevar Rey Alberto II, donde se exhibieron pancartas con mensajes urgentes, incluyendo una imagen de la Tierra con la leyenda: "¡¡No puedo con todo yo sola!!".
El movimiento presentó una serie de demandas específicas, entre las que destacan la imposición de impuestos a las empresas del sector de los combustibles fósiles, la eliminación gradual de los subsidios a esta industria, la implementación de una "transición climática justa" y la creación de un marco de transición vinculante. El manifiesto de los organizadores enfatizó que "Bélgica carece actualmente de una estrategia clara para una transición justa. Esto es un problema. Quienes menos contribuyen a la crisis climática, como las personas que viven en la pobreza, suelen ser los más afectados por sus consecuencias".
Como gesto simbólico, la emblemática estatua del Manneken Pis fue vestida con una camiseta que portaba la palabra "Change". La protesta ocurre en un contexto europeo marcado por recientes olas de calor que resultaron en una sobremortalidad de más de 30,000 personas. A pesar de la urgencia climática, las expectativas para la próxima cumbre COP31 de la ONU, a celebrarse en Antalya, Turquía, son limitadas, especialmente ante el desinterés mostrado por Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump y la pérdida de impulso político en diversas naciones europeas.


