El ranking 2026 de los 100 empresarios más importantes de México, elaborado por Inteligencia Expansión, ha posicionado a Carlos Slim Helú en la cima, consolidando su liderazgo en sectores clave como telecomunicaciones, construcción, infraestructura y minería. A través de América Móvil, con 943,638 mdp en ventas y 177,711 empleados, y Grupo Carso, con 191,621 mdp en ventas y 84,683 empleados, Slim Helú mantiene una influencia predominante en el ecosistema empresarial nacional.
El top 10 de este año refleja tanto la continuidad generacional como la consolidación de nuevos actores estratégicos:
1. Carlos Slim Helú: Lidera con América Móvil, Grupo Carso, CICSA (28,479 mdp en ventas) y Minera Frisco (14,056 mdp en ventas).
2. Carlos Slim Domit: Heredero empresarial al frente de América Móvil y Grupo Carso.
3. Alejandro Baillères Gual: Dirige Grupo BAL, con 375,478 mdp en ventas y 37,891 empleados, abarcando minería, seguros y finanzas.
4. José Antonio Fernández Carbajal: Al frente de FEMSA, que registra 840,954 mdp en ventas y 368,776 empleados.
5. Patrick Slim Domit: Vicepresidente de América Móvil y Grupo Carso, además de presidir Grupo Telvista.
6. Daniel Servitje Montull: Líder de Grupo Bimbo, con 426,952 mdp en ventas y 153,966 empleados.
7. Germán Larrea Mota Velasco: Dirige Grupo México (349,379 mdp en ventas), Grupo México Transportes (64,674 mdp) y Cinemex (23,970 mdp).
8. Claudio X. González Laporte: Presidente de Kimberly-Clark de México, con 55,371 mdp en ventas.
9. Carlos Hank González: Encabeza Grupo Financiero Banorte (521,729 mdp en ventas) y es vicepresidente de Gruma (122,393 mdp).
10. Fernando Chico Pardo: Destaca por la incorporación de Banamex (235,369 mdp en ventas) a su portafolio, sumado a su gestión en ASUR (37,237 mdp).
Otros perfiles relevantes fuera del top 10 incluyen a Laura Diez Barroso Azcárraga (posición 25), Alfonso de Angoitia Noriega (36), Ricardo Salinas Pliego (38), Altagracia Gómez Sierra (39) y Emilio Azcárraga Jean (48).
La metodología del ranking, que analiza a 150 empresarios, otorga un 80% de peso a la influencia empresarial —medida por el nivel en consejos de administración, ingresos, empleos generados y peso en el PIB—, mientras que el 20% restante se divide entre participación en organismos empresariales (10%), alcance global (5%) y valor en bolsa (5%).

