El dictamen de la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) para 2027 ha sido aprobado en comisión y se prepara para su discusión en el pleno de la Cámara de Diputados. La propuesta proyecta una transformación estructural en las finanzas públicas, donde los ingresos petroleros representarán apenas el 2.5% del Producto Interno Bruto (PIB), un nivel no visto desde 2020 y significativamente menor al máximo histórico del 9.8% registrado en 2008.
La caída en los ingresos petroleros se estima en un 14.4% real respecto al cierre de 2026, pasando de 1.15 billones de pesos a 984,500 millones de pesos. Esta previsión se fundamenta en una baja en los precios internacionales del crudo, con una estimación de 61.8 dólares por barril para la mezcla mexicana en 2027, frente a los 78.4 dólares proyectados para 2026, además de un ajuste en el tipo de cambio de 17.9 pesos por dólar.
En contraste, la recaudación tributaria alcanzará un máximo histórico, elevándose del 15.4% del PIB en 2026 al 15.9% en 2027. Gari Flores, administrador general de Recaudación del SAT, destacó ante la Comisión de Hacienda que México vive un proceso de "despetrolización" de sus ingresos. "Sin la necesidad de impulsar una reforma fiscal, hoy podemos decir, en este recinto, que los ingresos tributarios son la columna vertebral del gasto público", afirmó Flores en representación del jefe del SAT, Antonio Martínez Dagnino.
El dictamen, que contempla ingresos totales por 10.6 billones de pesos, prevé que los ingresos tributarios sumen 6.26 billones de pesos, un incremento anual del 3.9%. Carol Antonio Altamirano, presidente de la Comisión de Hacienda, subrayó que el objetivo es asegurar recursos sin crear nuevos impuestos ni aumentar tasas generales. Asimismo, la LIF 2027 incluye medidas contra el "huachicol fiscal" mediante la aplicación del IEPS a diferencias no justificadas en la comercialización de combustibles.
Durante la sesión, se aprobó una reserva presentada por el diputado Ernesto Núñez Aguilar (PVEM) respecto al régimen de las Fibras, con el fin de armonizar las reglas de distribución de resultados fiscales y evitar obligaciones de pago sin respaldo económico real. El dictamen final fue avalado con 26 votos a favor y 11 en contra.

