El prestigioso concurso Fotógrafo de Vida Silvestre del Año 2026 ha anunciado a sus ganadores, presentando una serie de imágenes que capturan tanto la belleza como la fragilidad del mundo natural. La exposición oficial de estas obras se inaugurará el viernes 16 de octubre de 2026 en el Museo de Historia Natural de Londres.
El máximo galardón fue otorgado al fotógrafo italiano Federico Veronesi por una desgarradora imagen captada en el valle del río Huab, en Namibia. La fotografía muestra a una elefanta cargando a una cría muerta. Según Veronesi, quien ha documentado animales durante 20 años, este encuentro fue "la escena más desgarradora, fascinante y dramática" de su carrera, revelando la complejidad emocional de estos mamíferos. Investigaciones posteriores aclararon que la elefanta no era la madre biológica, sino una hembra que había adoptado la costumbre de recoger crías fallecidas.
En la categoría de 10 años o menos, la británica Amelie Davis fue premiada por su fotografía de un abejorro cardador común en Surrey, Inglaterra. Davis, quien capturó al insecto en pleno vuelo mientras se preparaba para posarse en una flor, describió el momento como una mezcla de sorpresa y suerte. Por su parte, Oscar Whitfield, ganador del Gran Premio Joven y la categoría de 11 a 14 años, documentó el esfuerzo de un escarabajo pelotero en el Parque Nacional Zambezi, Zimbabue.
Otras categorías destacaron la diversidad de la fauna global: Aaron Sanders retrató a un pulpo común en Cornualles, Reino Unido; Isak Pretorius capturó cigüeñas picozapato en Uganda; y Francisco Negroni fue reconocido en Fotoperiodismo por documentar la caza ilegal de pumas en la provincia de Santa Cruz, Argentina, a pesar de la prohibición vigente desde 2025. Asimismo, el fotógrafo estadounidense Loren Elliott fue premiado por su reportaje sobre la convivencia entre coyotes y humanos en San Francisco, EE. UU., donde se estima que habitan cerca de 100 ejemplares.


