En toda India, la adopción de la inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una constante para los jóvenes trabajadores, quienes la utilizan para agilizar labores rutinarias como la investigación, el análisis de datos, la traducción y la gestión documental. Sin embargo, esta dependencia tecnológica conlleva desafíos significativos, especialmente en lo que respecta a la precisión de los resultados.
Farah Kazmi, una periodista de 28 años en Nueva Delhi, emplea la IA para localizar directrices del Tribunal Supremo y sentencias judiciales, lo que le permite ahorrar tiempo en la fase de investigación. No obstante, Kazmi subraya que la herramienta no sustituye el trabajo de campo: "En última instancia, veo la IA como una herramienta que ayuda en la investigación y ahorra tiempo, pero la verificación y la cobertura real aún deben ser realizadas por el periodista". La comunicadora también advierte sobre los errores de contexto, mencionando un caso donde la IA tradujo erróneamente el nombre propio "Suraj" como "sol".
Por su parte, Yajatt Misra, de 28 años, responsable de estrategia empresarial y mercados internacionales en Kanoria Chemicals and Industries, utiliza la IA para resumir grandes volúmenes de información y preparar presentaciones ejecutivas. "Hay menos necesidad de dedicar tiempo a tareas repetitivas y más enfoque en el análisis, la resolución de problemas y en proporcionar información útil al negocio", señala, aunque admite que la lógica y los datos generados deben ser validados constantemente.
En el ámbito legal, la abogada Rakshanda Deka, de 30 años, compara la IA con un "colega novato o júnior" que ayuda a organizar documentos. Sin embargo, advierte que la tecnología puede generar información falsa con una apariencia de total seguridad, lo que hace que la revisión humana sea "imprescindible".
El impacto en el mercado laboral es notable. Una encuesta de Deloitte reveló que el 93% de la generación Z y el 95% de los millennials consultados en India utilizan IA en su trabajo cotidiano. Dimple Khubchandani, fundadora de Synoverge Consultants, observa que los empleadores ahora priorizan el pensamiento crítico sobre la ejecución básica. "La IA está elevando la capacidad básica esperada de los empleados desde el primer día", afirma.
El panorama a futuro es complejo. Un informe de 2025 de NITI Aayog, el think tank del gobierno indio, indica que más del 60% de los empleos del sector formal podrían ser susceptibles a la automatización para 2030. Shrijay Sheth, cofundador de LegalWiz.in, concluye que el cambio ya es una realidad: "El aumento de productividad y la pérdida de empleo son reales", advirtiendo que los puestos de nivel inicial en áreas como soporte y control de calidad son los más vulnerables.


