JURIQUILLA, Qro. — Durante una conferencia TEDx celebrada en Juriquilla, Querétaro, el fundador de Omnilife, Jorge Vergara, compartió los motivos que lo llevaron a adquirir al Club Deportivo Guadalajara, una operación que marcó un antes y un después en el fútbol mexicano. Vergara confesó que su intervención no fue únicamente por motivos deportivos, sino para evitar que "un chilango americanista" comprara al equipo, una posibilidad que calificó como "aberrante". "En eso intervengo, le gano la partida y me quedo con Chivas", relató el empresario.
Aunque Vergara no mencionó nombres, reportes periodísticos han señalado a Emilio Azcárraga Jean, propietario del América, como el interesado que buscaba aprovechar la crisis financiera del club tapatío para adquirirlo a través de intermediarios. Este interés tenía antecedentes, pues Alejandro Burillo Azcárraga también había intentado previamente hacerse con el control de la institución sin éxito.
El Guadalajara atravesaba una etapa crítica bajo la gestión de Salvador Martínez Garza, quien operaba a través de Promotora Deportiva Guadalajara. La crisis se agudizó debido a los problemas financieros de MexLub, la empresa principal de Martínez Garza, que enfrentaba una amenaza de bancarrota. A esto se sumaba el desgaste deportivo de las llamadas "Súper Chivas", que a pesar de contar con una plantilla competitiva, solo lograron un campeonato de liga en una década bajo la dirección de Ricardo Ferretti.
El 30 de octubre de 2002, Vergara cerró la compra de 190 certificados de propiedad por un monto de 260 millones de dólares. El empresario admitió años después que no contaba con la liquidez total para la operación: "Si me hubieran pedido el pago de contado, no habría podido. No tenía ese dinero". Como parte de sus compromisos, garantizó mantener la tradición de jugar exclusivamente con futbolistas mexicanos y conservar la sede del equipo en Guadalajara.
Tras la adquisición, Vergara inició una reestructuración administrativa para combatir irregularidades, contratos duplicados y problemas fiscales. En el ámbito deportivo, su objetivo era fortalecer la formación de talento nacional, expresando su deseo de "tener 11 Chícharos en la cancha". Durante su gestión, el equipo conquistó dos títulos de liga, uno bajo el mando de José Manuel "Chepo" de la Torre y otro con Matías Almeyda. Asimismo, intentó sin éxito impulsar una iniciativa en la Asamblea de Dueños para reducir el número de futbolistas extranjeros en la liga mexicana.

