MÚNICH, Alemania. — El pasado jueves 1 de octubre de 2026, la selección de Alemania consiguió su primera victoria bajo la dirección de Jürgen Klopp al derrotar 2-0 a Serbia en el Allianz Arena de Múnich. Este resultado representa un punto de inflexión para el equipo, que acumulaba un empate 1-1 frente a Países Bajos en Ámsterdam y una derrota 0-1 ante Grecia en Augsburgo en sus compromisos previos dentro del Grupo A2.
Un triunfo ante la adversidad
El estratega alemán logró este resultado a pesar de enfrentar importantes bajas en su plantilla. El equipo no pudo contar con figuras habituales como Marc-André ter Stegen, Joshua Kimmich o Jonathan Tah, además de las ausencias por lesión de Jamal Musiala, Kai Havertz y Nico Schlotterbeck. Ante este escenario, Klopp implementó un planteamiento táctico que permitió a Florian Wirtz, jugador del Liverpool, desempeñarse en el medio campo en lugar de la banda, una posición donde el futbolista mostró mayor influencia en el juego.
Desarrollo del encuentro
La presión constante de los locales dio frutos al minuto 39, cuando Tom Bischof aprovechó un rebote tras un disparo de Wirtz que se estrelló en el poste para abrir el marcador con un remate de zurda. Ya en la segunda mitad, al minuto 61, el propio Wirtz sentenció el encuentro al definir con la pierna derecha tras recibir un centro raso de Maximilian Mittelstädt, superando al guardameta Djordje Petrovic.
Panorama en la Liga de Naciones
Con este marcador, Alemania se sitúa en la tercera posición del grupo con cuatro unidades. La tabla es liderada por Grecia con siete puntos, seguida por Países Bajos con cinco, mientras que Serbia permanece en el fondo sin puntos tras tres jornadas disputadas. El próximo desafío para los dirigidos por Klopp será este domingo en Salónica, donde se medirán nuevamente ante Grecia con el objetivo de escalar posiciones en la clasificación.


