El Kremlin ha declinado confirmar la existencia de un acuerdo sobre una tregua energética en Ucrania, tal como había sido sugerido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Dmitri Peskov, vocero presidencial, señaló durante su rueda de prensa telefónica diaria que los contactos diplomáticos siguen en curso, pero evitó validar el anuncio del mandatario estadounidense: "Continúan los contactos, en cuanto tengamos algo que decir al respecto les informaremos sin falta".
En relación con las demandas del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien ha solicitado un cese al fuego de 60 días para llevar a cabo procesos electorales, Peskov reiteró la posición del presidente Vladímir Putin: "Nosotros no queremos una tregua, queremos una paz duradera y estamos dispuestos a hacer todo lo posible para ello". El portavoz subrayó que Moscú busca "medidas verdaderamente eficaces y decisiones responsables que allanen el camino para una solución pacífica", al tiempo que expresó que Rusia "está agradecida" con Washington por sus gestiones diplomáticas.
Sobre la posibilidad de un cese de hostilidades durante una jornada electoral, Peskov precisó que si Kiev desea realizar comicios, el presidente ruso estaría dispuesto a ordenar la suspensión de ataques contra Ucrania "justo el día de la votación".
Por su parte, el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, se mostró escéptico ante las propuestas de pausa. "No creo que él (Zelenski) merezca una pausa. No creo que volvamos a caer en la trampa de las garantías y las promesas", declaró Lavrov. El canciller argumentó que Ucrania busca una tregua únicamente para "recuperar fuerzas" y permitir que sus aliados europeos suministren nuevo armamento "para la continuación de la guerra terrorista contra el pueblo ruso".


