Katie Zacharia, de 41 años, fue nombrada secretaria de prensa de la Casa Blanca por el presidente Donald Trump el pasado 9 de octubre. El mandatario, a través de Truth Social, describió a Zacharia como una seguidora leal y una "fanática devota" del movimiento MAGA. Zacharia reemplazó a la periodista Karoline Leavitt, quien dejó la administración en agosto pasado. Durante su debut ante los medios este martes, la portavoz mostró nerviosismo y concluyó la sesión de manera abrupta tras responder solo algunas preguntas.
La controversia principal gira en torno a sus credenciales legales. Aunque Trump y la propia Zacharia se han referido a ella como abogada, han surgido dudas sobre si cuenta con la licencia necesaria para ejercer en Estados Unidos. Al ser cuestionada sobre en qué estado aprobó el examen de acceso al colegio de abogados, Zacharia respondió: "Cuando me mudé a China". Posteriormente, aclaró al New York Times que su respuesta fue un malentendido causado por el ruido del helicóptero Marine One, interpretando que le preguntaban dónde estuvo tras graduarse de la facultad de Derecho de la Universidad de Pepperdine en 2011.
El Wall Street Journal reportó que, aunque Zacharia se presentó al examen de acceso al colegio de abogados de California, no lo aprobó. Ante esto, la organización Campaign for Accountability presentó una denuncia ante el Colegio de Abogados del Estado de California para investigar si Zacharia se presentó ante el público como abogada sin poseer la licencia requerida, lo cual podría constituir un delito bajo la legislación local. Zacharia sostiene que ejerció "derecho de transacciones internacionales" con las credenciales adecuadas y afirma que un rector de Pepperdine le aconsejó que podía presentarse como "lawyer", pero no como "attorney".
La trayectoria de Zacharia incluye una pasantía en el Comité Nacional Republicano en 2006, su rol como presidenta de los College Republicans en Pepperdine y su trabajo como comentarista en medios como Fox News, CNN, Newsmax y One America News. Además, se desempeñó como subsecretaria adjunta de Asuntos Públicos en el Departamento de Seguridad Nacional y, desde junio, fungía como asesora senior de comunicaciones en Trump Media & Technology Group. Entre 2011 y 2013, trabajó en el bufete Zhong Lun en Pekín, donde, según ha declarado, realizó labores de asesoría jurídica externa para la Corporación Financiera Internacional y el Banco Mundial.


