WASHINGTON, D.C., EE. UU. — La estancia de Katie Zacharia en la secretaría de prensa de la Casa Blanca concluyó este viernes, apenas cinco días después de haber asumido el cargo. Su salida se precipitó tras una rueda de prensa de 14 minutos el pasado 13 de octubre, la cual fue calificada como desastrosa, sumada a una serie de apariciones mediáticas titubeantes y dudas sobre la veracidad de sus credenciales jurídicas.
El presidente Donald Trump confirmó la noticia ante los medios en la Casa Blanca, relatando una conversación que sostuvo con Zacharia ese mismo día. "Honestamente, si yo fuera tú, lo reconsideraría. Katie, ¿necesitas esto? No creo que lo necesites", le habría dicho el mandatario, sugiriendo que el puesto no era adecuado para ella. La Casa Blanca confirmó posteriormente que la funcionaria se encuentra en un proceso de transición para dejar sus funciones.
El nombramiento de Zacharia ocurrió en un momento complejo para la administración, a pocas semanas de las elecciones legislativas de mitad de mandato. La Casa Blanca enfrenta actualmente diversos desafíos, incluyendo acusaciones de corrupción que derivaron en la dimisión de la embajadora en Grecia, Kimberly Guilfoyle, y la revocación de planes para transmitir una ejecución militar en diciembre.
La gestión de Zacharia, quien anteriormente era una figura habitual en medios como Newsmax y Fox News, fue comparada con la de su predecesora, Karoline Leavitt, quien renunció en agosto tras el inicio del segundo mandato de Trump. La rapidez de su salida establece un récord moderno como la secretaria de prensa con el periodo más corto en el cargo. Ante la vacante, el presidente Trump declaró a Fox News que no tiene prisa por nombrar a un sucesor, reafirmando su postura de actuar como su propio portavoz, una idea que la propia Zacharia había respaldado anteriormente en redes sociales al afirmar que el mandatario es su "mejor secretario de prensa".


