Apenas tres días después de su estreno con un empate 1-1 frente a Países Bajos, el director técnico Jürgen Klopp vivió un amargo debut en casa al frente de la selección de Alemania. El encuentro, disputado este domingo 27 de septiembre de 2026 en el WWK Arena de la ciudad de Augsburgo, culminó con una victoria histórica para el combinado de Grecia, que se impuso por la mínima diferencia.
El único tanto del partido llegó al minuto 74 por conducto de Dimitrios Kourbelis, quien aprovechó un balón en el centro del área para lanzar un zurdazo que, tras ser desviado por Joshua Kimmich, terminó por engañar al guardameta Alexander Nübel. La anotación provocó el descontento de la afición local, provocando que un sector de los asistentes abandonara el recinto tras el gol visitante.
Durante la primera mitad, el conjunto alemán mantuvo el control territorial y la posesión del esférico, aunque careció de profundidad para vulnerar la ordenada defensa griega. Karim Adeyemi fue el jugador más insistente, pero se topó en repetidas ocasiones con el portero Kostas Tzolakis. Tras el descanso, la tónica se mantuvo similar, destacando una intervención de Tzolakis ante un disparo de Bambase Conté.
Con este resultado, Alemania se queda con un solo punto en la tabla, situándose a cinco unidades del líder de su grupo en la Nations League. Este triunfo representa un hito para Grecia, ya que es la primera vez en su historia que logra derrotar a Alemania tras diez enfrentamientos previos, los cuales habían arrojado un saldo de siete derrotas y tres empates para los helénicos.


