El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, ha decretado un "cierre general" en la Cisjordania ocupada, medida que entró en vigor este domingo 27 de septiembre de 2026 y se mantendrá hasta la noche del próximo sábado, fecha en la que concluye la festividad judía de Sucot, conocida como la Fiesta de los Tabernáculos. La decisión, respaldada por recomendaciones de la Inteligencia del Ejército israelí, prohíbe específicamente la entrada de trabajadores palestinos a los asentamientos de Judea y Samaria.
Esta restricción se implementa en un contexto de tensión creciente tras recientes incidentes violentos, entre ellos el asesinato a tiros de un colono israelí a manos de un palestino. Mientras tanto, la violencia persiste en la Franja de Gaza. Este domingo, fuentes médicas palestinas reportaron la muerte de un hombre tras un ataque israelí en Mawasi, cerca de Jan Yunis. Estos hechos se suman a las dos víctimas mortales registradas el sábado: un hombre en Nuseirat, abatido por un dron, y otro en Mawasi, quien falleció tras recibir disparos de las tropas israelíes.
Según cifras del Ministerio de Salud de Gaza, el número de palestinos fallecidos en el conflicto entre Israel y Hamás, que se extiende por casi tres años, ha superado los 74,000. El informe más reciente contabiliza 74,016 muertos, de los cuales 1,145 han perdido la vida desde que entró en vigor el alto el fuego el pasado 10 de octubre. Aunque el Ministerio es parte del gobierno de Hamás —organización calificada como terrorista por Israel, Estados Unidos y Alemania—, sus datos son generalmente validados por agencias de la ONU. El reporte indica que cerca de la mitad de las víctimas son mujeres y niños. Por su parte, siete soldados israelíes han muerto desde el inicio del cese al fuego.
El panorama político y humanitario permanece estancado. A pesar del acuerdo mediado por Estados Unidos, las fuerzas israelíes mantienen el control sobre más de la mitad del territorio palestino. El primer ministro Benjamín Netanyahu ha reiterado que no habrá una retirada de las tropas hasta que Hamás sea desarmado, mientras que el proceso de reconstrucción y la formación de un nuevo gobierno palestino siguen sin concretarse.


