El sistema meteorológico Isaías, que llegó a alcanzar la categoría 3 antes de tocar tierra, impactó la costa del Golfo de México en Estados Unidos durante la noche del viernes. El fenómeno tocó tierra cerca de la localidad turística de Destin, Florida, registrando vientos máximos sostenidos de 165 km/h. Según informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC), aunque el sistema se ha degradado a ciclón postropical, persiste el riesgo de fuertes precipitaciones en el sur de Alabama, la costa noroccidental de Florida y Georgia.
El paso del meteoro ha dejado un saldo significativo de daños materiales, incluyendo la caída de árboles, escombros que bloquean diversas vialidades y el colapso de farolas. De acuerdo con reportes locales, más de 512,000 clientes en Florida y Alabama permanecen sin suministro eléctrico.
Ante la emergencia, el estado de Florida declaró el estado de emergencia en veintisiete condados y desplegó a cerca de 5,000 elementos de la Guardia Nacional para coordinar las labores de respuesta y asistencia. Diversas autoridades locales emitieron órdenes de evacuación en zonas vulnerables, advirtiendo sobre posibles interrupciones prolongadas en los servicios básicos y daños en la infraestructura.
El NHC mantiene la alerta por marejadas ciclónicas potencialmente mortales en la costa del Golfo de México e inundaciones repentinas. Se espera que Isaías continúe debilitándose a medida que se desplaza tierra adentro, aunque las autoridades han advertido que las lluvias intensas, las inundaciones y el riesgo de tornados podrían afectar otras regiones del sureste de Estados Unidos durante el transcurso del fin de semana.


