LONDRES — El director técnico de la República de Irlanda, Heimir Hallgrimsson, confirmó que el equipo nacional se enfrentará este domingo en Serbia a Israel, cumpliendo con el calendario de la Liga de Naciones. A pesar de la presión ejercida por diversos grupos, el estratega subrayó que el plantel se mantendrá estrictamente enfocado en el ámbito futbolístico.
La decisión se produce tras la publicación de una carta abierta del grupo 'Irish Sport for Palestine', que instó a la selección irlandesa a retirarse del encuentro a puerta cerrada, argumentando que jugar contra Israel contribuye a lo que denominaron como un intento de "blanquear el genocidio a través del deporte". Asimismo, la campaña 'Stop the Game' convocó a una protesta para este jueves a las afueras del estadio Aviva, en Dublín, previo al duelo entre Irlanda y Austria.
Esta confirmación llega después de que Irlanda venciera 3-0 a Israel el pasado fin de semana. En aquel primer enfrentamiento, disputado en Hungría como sede neutral debido a las restricciones de seguridad que impiden a Israel organizar partidos en su territorio, el ambiente estuvo marcado por la tensión. Los jugadores irlandeses bajaron la mirada durante el himno israelí, no se realizó el saludo tradicional entre capitanes y el equipo portó brazaletes negros en solidaridad con las víctimas del conflicto.
Hallgrimsson admitió que la situación política ha sido "excepcionalmente dura" para el equipo durante esta concentración, obligando a jugadores y cuerpo técnico a gestionar la presión día a día. Respecto al mediocampista del Southampton, Finn Azaz, quien posee vínculos familiares con Israel, el entrenador destacó su "notable sensibilidad emocional" y conducta ejemplar en las discusiones internas, aunque aclaró que su participación en el partido del domingo aún no está definida.


