CIUDAD DE MÉXICO. — El pasado viernes 11 de septiembre, un grupo de personas descendió de un autobús en el barrio de Polanco, en la alcaldía Miguel Hidalgo, para manifestarse frente a una sinagoga cercana a la avenida Masaryk con consignas como “¡fuera judíos de México!”. El suceso, difundido rápidamente a través de redes sociales, provocó una respuesta inmediata de diversos sectores.
La Conferencia del Episcopado Mexicano expresó su solidaridad con el Comité Central de la Comunidad Judía de México, rechazando las manifestaciones antisemitas. Por su parte, la Plataforma Común por Palestina de México emitió un comunicado el jueves 17 de septiembre exigiendo a las autoridades una investigación profunda para determinar quiénes organizaron lo que calificaron como un "evidente montaje".
El contexto político previo al incidente incluyó un exhorto realizado el miércoles 9 de septiembre por figuras como la diputada Margarita Zavala, la senadora Lilly Téllez y el alcalde de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe, quienes solicitaron a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la jefa de Gobierno, Clara Brugada, reforzar la protección de sinagogas y espacios comunitarios judíos ante discursos de odio. Posteriormente, el martes 22 de septiembre, el diputado local Raúl de Jesús Torres Guerrero presentó una propuesta de reforma al artículo 206 del Código Penal de la Ciudad de México para imponer penas de uno a tres años de prisión por actos antisemitas.
Cabe recordar que, en noviembre de 2025, el diputado Torres Guerrero hizo un llamado desde el Congreso capitalino a organismos internacionales, incluyendo el Parlamento Europeo y el Congreso de Estados Unidos, para abordar la situación de seguridad en México, mencionando en su intervención la gestión del expresidente López Obrador.
