BERLÍN, Alemania. — En una inusual comparecencia pública ante el Bundestag el pasado 5 de octubre de 2026, los líderes de los servicios de inteligencia alemanes presentaron un panorama alarmante sobre la seguridad del país. Martin Jäger, presidente del Servicio Federal de Inteligencia (BND); Sinan Selen, presidente de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV); y Martina Rosenberg, presidenta del Servicio de Contrainteligencia Militar (MAD), coincidieron en que Alemania se encuentra en una confrontación directa con Rusia.
Según Sinan Selen, las amenazas proyectadas para 2029 ya son una realidad palpable en las operaciones de inteligencia actuales. Martin Jäger subrayó que, aunque no existen indicios de un ataque militar convencional, Moscú está librando una "guerra en la sombra" mediante ciberataques, espionaje y sabotaje. El Kremlin busca desestabilizar a las sociedades occidentales debido al papel fundamental de Alemania en el apoyo militar, financiero y humanitario a Ucrania.
Las autoridades destacaron incidentes críticos, como el intento de atentado con un dron cargado de explosivos en el aeropuerto de Leipzig/Halle en agosto de 2026, vinculado a intereses rusos. Además, preocupa el uso de "agentes desechables" reclutados a través de redes sociales y la posible colaboración entre servicios rusos y la delincuencia organizada. Jäger advirtió que Rusia está desplazando los límites de la normalidad mediante sobrevuelos de drones sobre territorio de la OTAN y violaciones del espacio aéreo en Moldavia.
Respecto a la ayuda a Ucrania, Jäger fue enfático: "Quien crea que el fin del apoyo haría desaparecer la confrontación con Rusia se equivoca". Una derrota ucraniana, según el BND, traería inestabilidad, nuevos flujos migratorios y un debilitamiento general de Europa.
El informe también abordó otras amenazas. China continúa bajo vigilancia por sus intentos de obtener conocimiento técnico alemán en áreas como inteligencia artificial, tecnología cuántica, hipersónica y biotecnología. Finalmente, en el ámbito interno, Sinan Selen alertó sobre una "evolución extremadamente preocupante" del extremismo de derecha, que se vuelve más joven y violento, mientras que Martina Rosenberg reportó un incremento de casos sospechosos de extremismo dentro de las fuerzas armadas alemanas, la Bundeswehr.


