La industria turística global se encuentra en una encrucijada tecnológica. Mientras los viajeros adoptan herramientas de inteligencia artificial para planificar sus recorridos, las empresas del sector luchan por adaptar sus sistemas operativos internos para ser visibles en este nuevo ecosistema digital. El problema principal radica en la fragmentación de la información, la cual suele estar dispersa en múltiples plataformas, dificultando que la IA acceda a datos críticos de manera eficiente.
Christie Travers-Smith, directora de Alianzas Estratégicas para Europa, Oriente Medio y África (EMEA) en Google, define a los turistas actuales como viajeros “súper empoderados”. Según la experta, si una empresa no logra estructurar correctamente detalles como las políticas de cancelación o las características de sus habitaciones, simplemente se vuelve invisible para los buscadores y plataformas de IA. “Si no puede leer las instalaciones de tu habitación, tu política de cancelación, y ese tipo de detalles que el consumidor podría estar preguntando, entonces simplemente no aparecerá. Y eso es todo. Será invisible”, advirtió Travers-Smith.
Por su parte, Julie Shaincock, líder global para la industria de viajes y transporte en Microsoft Corporation, sostiene que el obstáculo no es financiero, sino operativo y de talento. “Todos encontrarán una manera de controlar el costo u obtener el beneficio de ello. Pero se trata del riesgo de lo desconocido y del talento que necesitamos para hacerlo realidad”, señaló Shaincock, enfatizando la necesidad de capacitar al personal y establecer marcos de seguridad robustos.
La integración con billeteras digitales representa otra frontera clave. Con una proyección de 5,000 millones de usuarios de estos servicios para 2028, la industria debe conectar sus programas de lealtad con los sistemas de pago para ofrecer experiencias fluidas desde el descubrimiento hasta el checkout. “Es realmente importante que, para capturar la capacidad de tener esa experiencia totalmente fluida, es decir, desde el descubrimiento hasta el checkout, las empresas de viajes estén conectadas a billeteras digitales a través de sus programas de lealtad”, añadió Travers-Smith.
Finalmente, el marco regulatorio fue abordado por Silvio Schembri, ministro de Economía, Tecnología y Proyectos Estratégicos de Malta. El funcionario argumentó que los gobiernos deben abandonar los esquemas basados en reglas rígidas, que suelen quedar obsoletos ante la velocidad de la IA, para adoptar enfoques basados en principios. “Necesitamos ir más allá de la línea rígida de pensamiento de tener un enfoque basado en reglas y más hacia un enfoque flexible basado en principios”, afirmó Schembri, quien promueve el uso de entornos controlados para probar tecnologías antes de su despliegue masivo.


