Los niveles de impago en los créditos otorgados por la banca privada a las familias mexicanas han alcanzado cifras sin precedentes. Según datos reportados al cierre de agosto, el saldo de la cartera vencida —que comprende financiamientos de consumo como tarjetas, préstamos personales y de nómina, además de hipotecas— se situó en 117 mil 530 millones de pesos. Esta cifra representa un incremento real del 22.3 por ciento en comparación con los 93 mil 567 millones de pesos registrados en agosto del año anterior. Cabe recordar que, bajo la normativa vigente, un crédito se clasifica como cartera vencida tras acumular más de 90 días sin recibir pagos.
El desglose del monto total revela que 67 mil 726 millones de pesos corresponden a préstamos de consumo, mientras que 49 mil 804 millones de pesos pertenecen al sector hipotecario; ambos segmentos han tocado máximos históricos. En el caso específico de los créditos de consumo, la morosidad registró un alza real del 38.3 por ciento frente a los 47 mil 810 millones de pesos reportados en el mismo mes de 2025. Destaca especialmente el rubro de tarjetas de crédito, cuya cartera vencida alcanzó un récord de 28 mil 443 millones de pesos, un 71 por ciento superior al año previo. Por su parte, los créditos de vivienda sumaron 49 mil 804 millones de pesos, un 5.6 por ciento más en términos reales que los 45 mil 756 millones reportados en agosto de 2025.
Considerando que la cartera de crédito total destinada a los hogares ascendía a 3 billones 452 mil 954 millones de pesos al cierre de agosto, el saldo vencido representa el 3.4 por ciento del total. Esta tendencia al alza en el portafolio vencido se ha mantenido constante durante los últimos siete meses, intensificándose a partir de febrero.
James Salazar, subdirector de análisis económico en Kapital Grupo Financiero, señaló que, si bien no es posible afirmar que la población mexicana atraviesa una situación generalizada de sobreendeudamiento, sí existen riesgos latentes hacia el cierre del año. “Puede que haya hogares que tengan menos margen para atender sus obligaciones; todavía no se puede generalizar… De cara al fin de año, sí existe un riesgo de que la carga de compras eleve las presiones para quienes ya tienen dificultades” para pagar sus créditos, advirtió el especialista.
