TAMPICO, Tamps. — La crisis ambiental provocada por el derrame de hidrocarburos en el río Pánuco ha dejado una huella devastadora en la economía de las familias locales. Alejandra, quien se desempeña como pescadora para mantener a su hogar, es una de las afectadas directas tras la contaminación de las aguas, situación que la ha dejado sin su principal fuente de ingresos.
El pasado miércoles 30 de septiembre de 2026, personal de Petróleos Mexicanos (Pemex) se presentó en las márgenes del río Pánuco; sin embargo, su presencia se limitó a realizar labores de registro fotográfico sobre el derrame. Esta acción fue duramente criticada por los trabajadores del sector pesquero, quienes exigen apoyos inmediatos ante la imposibilidad de realizar sus labores cotidianas.
Los pescadores de la región han denunciado que, además de la falta de respuesta efectiva, enfrentan condiciones de alta vulnerabilidad, ya que carecen de seguridad social y protección ante este tipo de desastres ambientales. La comunidad pesquera sostiene que la intervención de Pemex llegó tarde a la zona del derrame, agravando la incertidumbre sobre el futuro de su actividad económica y la salud del ecosistema fluvial.

