CIUDAD DE MÉXICO — La relación entre Carlos Slim y Televisa no siempre estuvo definida por la confrontación. A finales de la década de los 90, Slim fungió como un aliado financiero clave para Emilio Azcárraga Jean, quien buscaba consolidar su liderazgo en la televisora tras el fallecimiento de su padre, Emilio Azcárraga Milmo, en abril de 1997. En mayo de 1999, a través de Sinca Inbursa, Slim adquirió el 24% de Grupo Televicentro, la controladora de Televisa, en una operación valuada en hasta 500 millones de dólares. El acuerdo estipulaba que las acciones quedarían en un fideicomiso que debía votar en el mismo sentido que el accionista mayoritario y prohibía su venta durante cuatro años a terceros ajenos a Televicentro. Asimismo, Slim llegó a poseer el 49% de las acciones de Cablevisión, aunque vendió su participación en 2002.
El estallido de la guerra comercial
La relación comenzó a fracturarse conforme los intereses de ambos grupos convergieron en el mercado de las telecomunicaciones. Mientras Televisa expandía su oferta de televisión de paga, internet y telefonía, Telmex buscaba incursionar en el sector de video, una posibilidad limitada por su título de concesión. La tensión estalló en febrero de 2011, cuando las empresas de Slim —incluyendo Telmex, Telcel, Sanborns, Sears e Inbursa— retiraron su publicidad de Televisa y TV Azteca. Este boicot, que se prolongó por más de cuatro años, fue detonado por la expansión de Televisa en servicios de conectividad y la asociación de las televisoras para adquirir Iusacell, un competidor directo de Telcel.
El conflicto se intensificó con la alianza entre Telmex y Dish, la cual Televisa denunció ante la Comisión Federal de Competencia en febrero de 2011, argumentando una participación indirecta de Slim en el mercado de video. Tras la reforma de telecomunicaciones de 2013 y la creación del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), América Móvil fue declarada agente económico preponderante. En este contexto, Televisa lanzó la marca izzi el 1 de noviembre de 2014, con una campaña publicitaria que incluía el mensaje: “Adiós, Carlos. Hola, izzi”.
La tregua y el nuevo escenario
La tregua llegó el 31 de marzo de 2015, cuando Telmex retomó su publicidad en Televisa durante un partido de la selección mexicana contra Paraguay. Este cese al fuego coincidió con la llegada de AT&T al mercado mexicano tras la compra de Iusacell y Nextel México, lo que obligó a Slim a defender su negocio móvil.
Sin embargo, el panorama podría cambiar nuevamente. Televisa, en conjunto con Fintech, ha acordado la adquisición de AT&T México por 2,000 millones de dólares. De recibir las autorizaciones regulatorias necesarias para el primer trimestre de 2027, la televisora sumaría cerca de 24.7 millones de suscriptores móviles. Este movimiento permitiría a Televisa combinar sus redes de cable con la operación móvil de AT&T, reavivando una rivalidad histórica en el terreno estratégico de la telefonía móvil, donde Telcel mantiene su liderazgo.

