El Comité Nobel anunció este miércoles que el Premio Nobel de Química recae en el científico francés Henri B. Kagan y el investigador japonés Kenso Soai. El reconocimiento destaca su labor al resolver el misterio químico de la asimetría de la vida, un fenómeno conocido como quiralidad.
La Real Academia Sueca de Ciencias explicó que las moléculas esenciales para los seres vivos, como los aminoácidos que componen las proteínas, son quirales. Esto implica que existen en dos versiones que funcionan como imágenes especulares entre sí, similares a nuestras manos. Históricamente, la vida en la Tierra ha favorecido una de estas versiones sobre la otra, un enigma que Kagan y Soai lograron descifrar.
Este descubrimiento es de vital importancia para la industria farmacéutica. En el desarrollo de medicamentos, una versión de una molécula puede ser eficaz para combatir una enfermedad, mientras que su imagen especular podría carecer de efecto o incluso ser perjudicial. Los galardonados desarrollaron métodos para diseñar reacciones químicas capaces de producir una proporción significativamente mayor de la versión deseada de una molécula.
Henri B. Kagan, originario de Francia, está afiliado a la Université Paris-Sud en Orsay, mientras que Kenso Soai, de 95 años, desarrolla su labor académica en la Universidad de Ciencias de Tokio. Ambos investigadores se repartirán un premio de 12 millones de coronas suecas, equivalentes a 1.192 millones de dólares estadounidenses.
Cabe recordar que en la edición de 2025, el galardón fue otorgado a Susumu Kitagawa, Richard Robson y Omar M. Yaghi por el desarrollo de estructuras metalorgánicas. La entrega de los Premios Nobel continuará este jueves con la categoría de Literatura y el viernes con el de la Paz, concluyendo el próximo lunes con el Premio del Banco de Suecia de Ciencias Económicas en Memoria de Alfred Nobel.


