CIUDAD DE MÉXICO — La digitalización de las finanzas personales ha permitido que el teléfono celular funcione como un sustituto eficiente de las tarjetas bancarias físicas. Aunque existen propuestas legislativas en proceso, el uso de billeteras digitales ya es una realidad cotidiana en México mediante herramientas como Apple Pay y Google Wallet.
Para los usuarios de iPhone, la herramienta es Apple Pay, integrada en la aplicación Wallet. Es compatible con modelos desde el iPhone 6 en adelante, siempre que cuenten con Face ID o Touch ID (a excepción del iPhone 5s). La configuración requiere abrir Wallet, presionar el botón de más (+), seleccionar el tipo de tarjeta y escanear los datos o ingresarlos manualmente. Para pagar, los usuarios de Face ID deben presionar dos veces el botón lateral y autenticarse, mientras que en modelos con Touch ID se utiliza el botón de inicio.
En el ecosistema Android, la opción principal es Google Wallet. Es indispensable que el dispositivo cuente con tecnología NFC, la cual debe activarse desde los ajustes del teléfono. Tras descargar la aplicación y registrar una cuenta de Google, el usuario debe añadir su tarjeta, aceptar los términos y verificar su identidad mediante un código enviado por el banco. Es obligatorio tener configurado un método de bloqueo de pantalla (PIN, patrón o huella) para autorizar las compras de forma segura.
La compatibilidad bancaria varía según la institución y el producto financiero. Instituciones como BBVA México, Banorte, Santander, Banamex y Scotiabank ofrecen soporte para estas billeteras, aunque con condiciones específicas por tipo de tarjeta. HSBC, por su parte, participa en Apple Pay, mientras que su disponibilidad en Google Wallet debe consultarse directamente con el banco. Es fundamental verificar que la terminal del comercio cuente con el símbolo de pago contactless.
Es importante distinguir estas herramientas de otros sistemas como CoDi, que utiliza códigos QR para transacciones directas desde la cuenta bancaria, o el SPEI, que funciona mediante transferencias electrónicas. En caso de extravío del teléfono, las billeteras digitales ofrecen capas de seguridad adicionales, como la tokenización, que evita que el comercio reciba el número real de la tarjeta, además de requerir autenticación biométrica o de código para cada operación.

