SANÁ, Yemen — Las fuerzas del gobierno yemení, reconocido internacionalmente, emprendieron este viernes una vasta operación militar con el objetivo de retomar el control del estrecho de Bab al Mandeb, ubicado en el mar Rojo. Según fuentes militares, los enfrentamientos en la zona son violentos y los avances territoriales se mantienen limitados hasta el momento.
El estrecho, que funciona como un paso marítimo vital para la conexión entre Europa y Asia mediante el Canal de Suez, había sido tomado por el movimiento rebelde hutí a mediados de septiembre. Mientras que el embajador saudita en Yemen, Mohammed al Jaber, afirmó a través de la red social X que la coalición liderada por Riad había logrado liberar el corredor de navegación de los "últimos elementos de la milicia terrorista hutí", la agencia de noticias SABA, vinculada a los rebeldes, sostuvo que sus combatientes lograron repeler un ataque gubernamental en el sur del estrecho.
La escalada militar ha tenido repercusiones directas en territorio saudita. Durante la ofensiva más letal registrada en el reino desde el inicio de la campaña el fin de semana pasado, un ataque contra el Aeropuerto Internacional Rey Khalid en Riad resultó en la muerte de tres ciudadanos sauditas, entre ellos un piloto de la aerolínea nacional, además de dejar a varias personas de diversas nacionalidades heridas.
Por su parte, Anís Alasbahi, portavoz de Salud de los hutíes, condenó los ataques aéreos contra barrios residenciales e instalaciones productivas, calificándolos como una "violación flagrante del derecho internacional humanitario". Alasbahi exigió que estos actos sean investigados y que se finquen responsabilidades a nivel internacional.
La crisis humanitaria derivada de este conflicto continúa agravándose. De acuerdo con informes del Comité Internacional de la Cruz Roja en Yemen, el número de personas desaparecidas desde el mes de julio ha superado la cifra de mil 800.


