MADRID, España. — El gobierno español, presidido por el socialista Pedro Sánchez, aprobó dos decretos denominados “Maricarmen” —en alusión a una mujer octogenaria desahuciada la semana pasada— para abordar la crisis de vivienda que ha detonado movilizaciones en todo el país. Los dictámenes, que serán votados este viernes en una sesión extraordinaria del Congreso de los Diputados, buscan frenar los lanzamientos hasta el año 2030, endurecer la regulación fiscal de los alquileres turísticos y de temporada, y prohibir la operación de fondos buitre en el mercado inmobiliario por un periodo de dos años.
La división de las propuestas en dos decretos responde a la falta de consensos parlamentarios, lo que ha generado fricciones entre el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y su socio de coalición, Sumar. El primer decreto incluye la protección contra desahucios hasta 2030, la regulación de alquileres de temporada y habitaciones, la prohibición de compra de vivienda por fondos buitre hasta 2028 y la prórroga de dos años para contratos que venzan antes del 31 de diciembre de 2028. El segundo decreto contempla la renovación automática e indefinida de los alquileres.
Desde la acampada en la Puerta del Sol, el Sindicato de Inquilinas expresó su rechazo a la estrategia gubernamental. Valeria Racu, vocera del sindicato, declaró: “estamos hablando de medidas de mínimos para marcar un antes y un después en la lucha por la vivienda y la lucha contra el rentismo y la especulación en este país. Y que se rompa en dos decretos sería una verdadera vergüenza. Eso sería, una vez más, jugar a la campaña electoral. Tomarnos el pelo”.
Los manifestantes, quienes han advertido que mantendrán su protesta, denunciaron haber recibido amenazas de grupos de extrema derecha como Núcleo Nacional y Desokupa. Por su parte, las autoridades de Madrid anunciaron este martes que procederán al desalojo de la plaza en un plazo de 48 horas.


