El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió una orden ejecutiva con el objetivo de reducir los costos operativos de sectores clave como el transporte y la agricultura. La medida autoriza de manera temporal el uso de diésel “teñido” en la red vial del país y aplaza el cobro del impuesto especial correspondiente a este combustible durante el resto del año, sin que esto genere intereses o sanciones para los usuarios.
De acuerdo con el gobierno federal, esta disposición permitirá un ahorro estimado superior a los 100 dólares por cada recarga en vehículos de carga pesada. El diésel teñido, que se caracteriza por tener un mayor contenido de azufre y estar exento de impuestos, será gestionado por los departamentos del Tesoro y de Guerra para su implementación. Además, las autoridades federales ya evalúan mecanismos legales para eliminar de forma definitiva la obligación de pago de los montos aplazados, buscando un alivio sostenido para el sector productivo.
Para asegurar la efectividad de la norma, los departamentos de Transporte y Agricultura coordinarán esfuerzos con líderes de la industria, organizaciones laborales y gobiernos locales, priorizando el acceso al combustible en las zonas agrícolas de mayor demanda. Paralelamente, la Casa Blanca ha instado a los ejecutivos estatales a homologar estas políticas y pausar las inspecciones de fiscalización en carretera.
La administración federal fundamentó esta decisión en la necesidad de proteger la cadena de suministro alimentaria e industrial ante la escasez de combustible, provocada por tensiones internacionales como el conflicto entre Rusia y Ucrania, así como por la reducción en la capacidad de refinación interna.


