El Gobierno de Estados Unidos negó este lunes 28 de septiembre de 2026 tener intenciones de concretar ventas de armas a China. La postura oficial surge tras las declaraciones del embajador estadounidense en Pekín, David Perdue, quien afirmó en una entrevista con la cadena Fox News que el presidente Donald Trump había ofrecido partidas militares a su homólogo chino, Xi Jinping. Según Perdue, Trump habría consultado a Xi sobre su interés en adquirir equipo estadounidense bajo el argumento de que fabrican los mejores equipos del mundo.
Al ser cuestionado sobre este tema en el Despacho Oval, el presidente Donald Trump manifestó desconocer tales afirmaciones. "No he oído hablar de eso", declaró inicialmente. Posteriormente, al ser interrogado directamente sobre la posibilidad de realizar dichas ventas, Trump respondió: "¿Que si vamos a venderles (armas)? No. Probablemente les interese comprar porque fabricamos mejores equipos, así que tal vez sea una buena idea", dejando abierta la posibilidad de explorar el tema en el futuro.
Cabe destacar que cualquier transferencia de este tipo enfrenta un obstáculo legal significativo. Tras la matanza de Tiananmen en 1989, el Congreso de Estados Unidos prohibió la concesión de licencias de exportación a la República Popular China para artículos incluidos en la Lista de Municiones de los Estados Unidos, un catálogo bajo regulación del Departamento de Estado.
La controversia ocurre en un contexto geopolítico complejo, marcado por la retención de partidas de armamento destinadas a Taiwán por parte de la administración Trump, así como por los estrechos vínculos comerciales que China mantiene con Rusia e Irán, los cuales Washington busca debilitar.


