La llegada de la Monjaro EM-i a México marca un paso estratégico para Geely, atendiendo una solicitud recurrente de sus consumidores. Según Arvizu, directivo de la marca, los clientes que acudían a los concesionarios atraídos por el diseño y desempeño de la versión a gasolina, constantemente cuestionaban la disponibilidad de una variante electrificada. Actualmente, la versión de combustión registra ventas cercanas a las 100 unidades mensuales, cifra que la marca espera superar con la nueva propuesta enchufable.
Aunque mantiene la estética de la versión convencional, la Monjaro EM-i está construida sobre la plataforma GEA Evo, una arquitectura diseñada específicamente para vehículos de mayores dimensiones y capacidades electrificadas. La producción de este modelo se lleva a cabo en la planta de Xi’an, China, la cual destaca por sus líneas de ensamble flexibles que permiten fabricar vehículos de combustión, híbridos y eléctricos en una misma instalación.
En cuanto a su motorización, ambas versiones integran un motor turbo de 1.5 litros acoplado a una transmisión DHT. La variante GL cuenta con tracción delantera y una batería de 19 kWh, con un tiempo de carga de tres horas y media. Por su parte, la versión GF ofrece tracción integral, un motor eléctrico adicional en el eje trasero y una batería de 29 kWh que requiere cuatro horas y media para una carga completa. Ambas incluyen un cargador doméstico tipo wallbox.
Un cambio relevante es la adopción del conector chino GB/T, sustituyendo al estándar europeo Tipo 2. Geely planea estandarizar este conector en sus modelos 2027 para optimizar el acceso a la infraestructura de carga. Respecto al mantenimiento, la marca ha extendido los intervalos de servicio a cada 15,000 kilómetros.
La oferta comercial para el mercado mexicano se divide en dos versiones:
- GL: 747,900 pesos
- GF: 819,900 pesos
Para facilitar la adopción de este modelo, Geely implementará una estrategia de precios que incluye bonos, tasas de financiamiento subsidiadas, seguros con subsidio y la inclusión del cargador doméstico, ajustándose a las condiciones actuales del mercado.

