Este martes 13 de octubre de 2026, Francia vivió una nueva jornada de movilizaciones estudiantiles masivas. Los manifestantes, que contaron con el respaldo de la activista sueca Greta Thunberg, exigen mejoras en las condiciones de los liceos, argumentando que las respuestas ofrecidas por el gobierno desde finales de septiembre han sido insuficientes. Esta semana se perfila como un periodo crítico, ante la posibilidad de que estas protestas se unan a la movilización convocada para el sábado 17 de octubre de 2026 contra la carestía de la vida, en el último año del mandato del presidente Emmanuel Macron.
Las cifras de asistencia reflejan la magnitud del descontento: mientras que el gobierno reportó 161,500 manifestantes, los organizadores elevaron la cifra a 480,000 personas. Estas cifras contrastan con la semana anterior, cuando la participación alcanzó los 450,000 según los convocantes y 266,000 según las autoridades, marcando una de las mayores movilizaciones estudiantiles desde mayo de 1968.
El ministro de Educación Nacional, Édouard Geffray, informó que, como medida preventiva, fueron cerrados cerca de 200 de los 3,700 liceos que existen en el país. En París, la jornada estuvo marcada por incidentes violentos, incluyendo la rotura de cristales, el incendio de un vehículo y enfrentamientos entre la policía y grupos radicales conocidos como "black bloc". Las fuerzas del orden utilizaron gas lacrimógeno, pirotecnia y cañones de agua para dispersar a los manifestantes en la Plaza Vauban y sus alrededores.
Las marchas parisinas convergieron en la zona de los Inválidos, cerca de la Asamblea Nacional, donde este mismo martes inició el debate sobre los presupuestos para 2027. Además de la capital, se registraron movilizaciones significativas en ciudades como Marsella, Lyon y Nantes.


