PARÍS, Francia. — El gobierno francés, encabezado por el primer ministro Sébastien Lecornu, ha reafirmado su intención de reducir el déficit público al 5 por ciento del producto interno bruto (PIB) para el año 2027. Este objetivo se enmarca en un contexto de alta tensión social, marcado por el inicio de la discusión parlamentaria sobre el proyecto de presupuestos para 2027, el cual contempla un ajuste de 60 mil millones de dólares para contener la deuda pública.
La situación fiscal de Francia es crítica, con una previsión de cerrar 2026 con un déficit del 5.4 por ciento, cifra que supera ampliamente el límite del 3 por ciento establecido por la zona euro. Asimismo, la deuda pública ha alcanzado un nivel récord del 119.3 por ciento del PIB, la cifra más alta registrada desde que se comenzó a elaborar esta estadística en 1978.
Paralelamente a la discusión económica, el país atraviesa una ola de movilizaciones estudiantiles. Recientemente, una jornada de protestas congregó a 256 mil personas, incluyendo estudiantes, profesores y padres de familia, quienes exigen mejores condiciones en las escuelas secundarias. Más de 500 centros educativos permanecieron cerrados tras las manifestaciones.
La gestión de estas protestas ha generado un fuerte debate político. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció la suspensión del uso de granadas aturdidoras contra los manifestantes, tras reportarse incidentes graves en los que un estudiante de 15 años perdió una mano y otro de 14 sufrió la pérdida de piezas dentales debido al impacto de granadas de gas. Manuel Bompard, coordinador nacional de La Francia Insumisa, criticó duramente la medida tardía: “Hizo falta que varios niños quedaran mutilados de por vida para que Núñez renunciara a usar granadas contra estudiantes de secundaria”.
Por su parte, el primer ministro Lecornu aseguró que las fuerzas de seguridad “no tienen instrucciones de enfrentarse a los estudiantes”. En el espectro político opuesto, la líder ultraderechista Marine Le Pen, quien lidera las encuestas para las elecciones presidenciales de 2027, acusó al presidente Emmanuel Macron de ponerse “siempre del lado de quienes atacan a la policía”.


