Francia atraviesa una de sus semanas más críticas de 2026 debido a una intensa oleada de protestas estudiantiles que ha dejado un saldo de cientos de detenidos, decenas de policías heridos y daños materiales en más de 1,000 institutos. Lo que comenzó como una movilización contra el hacinamiento en las aulas y la escasez de docentes en París, se ha extendido rápidamente a ciudades como Lyon, Marsella, Estrasburgo, Lille y Dijon.
El Ministerio del Interior informó que, solo el pasado jueves, se registraron 1,949 detenciones y 305 agentes de policía resultaron heridos. Ante la escalada de violencia, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, convocó a una reunión de crisis para evaluar la situación, mientras el gobierno calificó los disturbios como actos de "violencia urbana".
Los incidentes han alcanzado niveles alarmantes en diversas regiones. En Nantes, incendios provocados en contenedores de basura dañaron la fachada y el vestíbulo del instituto Nelson Mandela. En Marsella, personal del instituto Victor Hugo fue rociado con gasolina, mientras que en Auchel, el director del instituto Degrugillier sufrió una lesión auditiva por un fuego artificial. Asimismo, al menos 30 universidades, incluyendo los campus de Rennes y París, han sido objeto de bloqueos.
El ministro de Educación, Édouard Geffray, reconoció que existen demandas legítimas por parte de los alumnos, pero condenó la violencia, señalando que tanto estudiantes como docentes han resultado heridos. Por su parte, Ryad Rani, presidente del sindicato de estudiantes de secundaria USL, denunció una "represión" policial excesiva. En contraste, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, defendió el actuar de las fuerzas de seguridad, calificándolo de "extremadamente proporcionado".
La tensión política también ha escalado. El ministro Geffray acusó al partido de izquierda radical La France Insoumise (LFI) de incitar a la violencia, tras la participación del alcalde Bally Bagayoko en protestas en Seine-Saint-Denis. Mientras tanto, los estudiantes insisten en que su lucha busca visibilizar un sistema educativo "colapsado". La asociación USL ha convocado a una gran protesta nacional para el próximo 6 de octubre.


