El ministro del Interior de Francia, Laurent Núñez, informó este domingo 18 de octubre de 2026 que las fuerzas del orden han detenido a 2,000 personas, de las cuales casi la mitad fueron capturadas en París, tras los violentos enfrentamientos ocurridos durante las protestas sociales del sábado. Según Núñez, los actos fueron perpetrados por "varios miles de individuos de ultraizquierda decididos a atacar nuestros edificios públicos y nuestras fuerzas del orden", a quienes se sumaron grupos de delincuentes que vandalizaron y saquearon numerosos establecimientos comerciales.
El balance de seguridad también incluye a 600 policías, gendarmes y bomberos heridos, una cifra que las autoridades califican como provisional. En cuanto a los daños materiales, el ministro reconoció que son "considerables". Por su parte, la Federación del Comercio y de la Distribución estimó que cerca de 1,500 tiendas fueron vandalizadas, proyectando que las pérdidas económicas ascenderán a "cientos de millones de euros".
Ante la crisis, el primer ministro Sébastien Lecornu ha solicitado a las fiscalías que pidan el encarcelamiento provisional para los arrestados y convocó a una célula interministerial de crisis para evaluar las consecuencias de los disturbios. El presidente Emmanuel Macron, quien el sábado condenó los actos de violencia y prometió castigos severos para los responsables, ofrecerá un discurso televisado esta tarde.
Desde el ámbito internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció sobre los hechos a través de su plataforma Truth Social. "¡Francia está en llamas! La inmigración de personas procedentes de un mundo totalmente diferente, personas con odio en el corazón, ha destrozado ese país que en su día fue grande", declaró Trump, instando al gobierno francés a "cerrar sus fronteras" y "tomar el control".


