PARÍS, Francia. — El sistema educativo francés enfrenta una crisis de movilizaciones sin precedentes, con 589 de los 3 mil 700 liceos del país afectados parcial o totalmente por bloqueos estudiantiles. Los alumnos exigen mayores recursos, la contratación de más docentes, una reducción en la carga horaria y mejoras en la infraestructura escolar, la cual consideran insuficiente ante el incremento de las temperaturas. El movimiento, que comenzó el 17 de septiembre en un liceo de Créteil, se ha extendido por todo el territorio nacional, involucrando principalmente a jóvenes de entre 15 y 18 años.
Tras el estancamiento de las conversaciones con el Ministerio de Educación Nacional, las asociaciones estudiantiles han convocado a una tercera jornada nacional de movilización para este martes 6 de octubre de 2026. Se espera que a estas protestas se sumen sindicatos nacionales de educación y fuerzas políticas como La France Insoumise, el Partido Socialista y el Partido Comunista Francés. Las autoridades estiman que la movilización en la capital podría congregar entre 20 mil y 40 mil personas.
La tensión ha escalado a niveles preocupantes tras un incidente en Lens, al norte del país, donde un estudiante de 15 años perdió una mano al manipular una granada aturdidora lanzada por agentes antidisturbios. El ministro de Educación, Édouard Geffray, calificó el hecho como una situación “humanamente dramática” y solicitó prudencia mientras la fiscalía investiga si el joven recogió el artefacto o si este cayó sobre él.
Según datos del Ministerio del Interior citados por Le Figaro, desde el 28 de septiembre se han registrado 6 mil 59 detenciones. Asimismo, el saldo de lesionados en las inmediaciones de los centros educativos asciende a mil 15 personas: 715 policías y gendarmes, 215 estudiantes y 85 trabajadores del sector educativo. Mientras el gobierno ha intentado atender las demandas, también ha señalado a activistas de extrema izquierda de incitar el movimiento.


