El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial han puesto el foco en la precaria situación de los países de bajos ingresos, especialmente aquellos que dependen de la importación de petróleo. Desde finales de febrero, el conflicto en Oriente Medio ha provocado un incremento en los precios internacionales de la energía, lo que ha exacerbado las presiones inflacionarias y elevado los costos operativos para estas economías.
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, subrayó que el encarecimiento del financiamiento es una amenaza crítica. Los elevados niveles de deuda y el aumento en los rendimientos de los bonos soberanos han endurecido las condiciones financieras globales, obligando a los bancos centrales a mantener una postura restrictiva para combatir la inflación, con la posibilidad latente de nuevas alzas en las tasas de interés.
La presión sobre las finanzas públicas es alarmante: la proporción de ingresos públicos que los gobiernos de bajos ingresos destinan al pago de deuda se disparó del 8% al 14% en los últimos años. Según Georgieva, este fenómeno reduce drásticamente el margen presupuestario para infraestructura, servicios públicos y programas sociales, afectando desproporcionadamente a los sectores de menores recursos.
Ante este escenario, el FMI ha enfatizado la necesidad de que los gobiernos prioricen el gasto para proteger a los más vulnerables y fomentar el crecimiento. El organismo se ha comprometido a asistir en la reestructuración de obligaciones financieras, la movilización de recursos internos y la atracción de inversión privada.
Finalmente, el FMI abordó el papel de la inteligencia artificial (IA). Aunque la tecnología impulsa expectativas de crecimiento en economías avanzadas, Georgieva advirtió que los beneficios no son uniformes. La dependencia excesiva en la IA como motor económico es, a juicio de la economista, un riesgo similar a "sostenerse sobre una sola pierna", especialmente cuando los países pobres enfrentan costos energéticos elevados sin recibir un impulso tecnológico equivalente.


