Nuevas acusaciones por tortura sistemática
El Departamento de Justicia de Estados Unidos formalizó este jueves ante un tribunal federal de Nueva York una nueva serie de cargos contra el depuesto presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de 63 años, y su esposa, Cilia Flores, de 69. La acusación sostiene que, tras asumir la presidencia en 2013, Maduro autorizó y supervisó un esquema represivo diseñado para emplear la tortura, la detención arbitraria y la violencia como herramientas para neutralizar a la oposición política.
De acuerdo con el documento judicial, el sistema de represión no solo afectó a ciudadanos venezolanos, sino que incluyó a más de una decena de estadounidenses que permanecieron en cárceles venezolanas durante el periodo comprendido entre 2013 y enero de 2026.
Detalles del sistema represivo
La fiscalía detalla que las prácticas de tortura documentadas incluyeron:
- Métodos físicos: Descargas eléctricas, asfixia, violación, desnudez forzada y privación de alimentos.
- Condiciones de reclusión: Aislamiento prolongado y uso de celdas de castigo.
- Tortura psicológica: Amenazas de muerte dirigidas contra las familias de las víctimas, incluyendo menores de edad.
El expediente señala específicamente a Cilia Flores como una pieza clave en el desarrollo de este sistema, indicando que la ex primera dama no solo ordenaba actos de tortura, sino que recibía informes sobre el estado de presos específicos con el fin de proteger a miembros de su familia involucrados en actividades ilícitas.
Estatus legal y proceso judicial
Maduro y Flores fueron capturados el 3 de enero de 2026 durante una incursión nocturna de fuerzas militares estadounidenses en su residencia de Caracas. Desde su traslado a Nueva York, ambos han permanecido recluidos en una cárcel de Brooklyn, donde se han declarado inocentes de los cargos previos de conspiración para el tráfico de drogas y armas.
El juicio contra la pareja está programado para iniciar el 1 de junio de 2027. En el marco de este proceso, Cilia Flores tiene programada una audiencia de fianza este jueves, en la cual su defensa solicitará el cambio de medida cautelar a arresto domiciliario, argumentando problemas de salud, específicamente una condición cardíaca delicada, según declaraciones previas de su hijo, Nicolás Maduro Guerra. Por su parte, el exmandatario ha calificado su situación legal autodefiniéndose como un "prisionero de guerra".


