CIUDAD DE MÉXICO, CDMX. — En un acto de reconocimiento por las fallas institucionales, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) y el Instituto de Ciencias Forenses (Incifo) ofrecieron una disculpa pública por la desaparición administrativa de un menor. El caso, que se prolongó por casi seis años, tuvo su origen en un error de registro que asentó a Braulio, quien era un niño, como un joven de 20 años.
Esta equivocación en la documentación oficial provocó que el cuerpo del menor fuera enviado a una fosa común, a pesar de que sus padres acudieron en al menos siete ocasiones al Incifo para solicitar información sobre su paradero. La falta de coordinación y el error en la identificación impidieron que la familia pudiera localizarlo durante este extenso periodo, marcando un precedente crítico en la gestión de personas desaparecidas por parte de las autoridades capitalinas.

