Una explosión registrada la noche del miércoles 30 de septiembre de 2026 en un gasoducto ubicado en las cercanías de Damasco, Siria, desencadenó un incendio de grandes proporciones que dejó fuera de servicio a tres centrales eléctricas fundamentales para el país. La agencia oficial de noticias SANA reportó inicialmente que la detonación se escuchó en la zona de Guta Oriental. Este incidente ocurre apenas dos días después de un acto de sabotaje que afectó a otro gasoducto en el este del territorio sirio.
Según fuentes gubernamentales, el siniestro tuvo lugar cerca de la central eléctrica de Tishrin, situada a unos 36 kilómetros al sureste de Damasco. La Compañía Siria de Electricidad confirmó en un comunicado oficial que las plantas afectadas son Deir Ali, Nasiriyah y Tishreen, debido a la interrupción del suministro de gas necesario para su operatividad. La empresa advirtió que este cierre derivará en una disminución de la producción eléctrica y un incremento temporal en los periodos de racionamiento energético.
El incendio, localizado cerca de la localidad de al-Otaibah, fue atendido por equipos especializados. Abdelhamid Sallat, director del departamento de medios del Ministerio de Energía, informó que los daños se extendieron más allá del sector eléctrico, afectando también a las estaciones de bombeo y purificación de agua potable. Tras cerrar las válvulas de gas y aislar la sección dañada, los equipos lograron reducir el flujo de combustible y controlar las llamas.
Estos eventos se desarrollan en un contexto de descontento social por el alza en los precios del combustible, situación que las autoridades vinculan con la guerra regional con Irán. Cabe recordar que la infraestructura energética de Siria ha sufrido un deterioro severo a causa de la guerra civil que afectó al país entre 2011 y 2024.


