WASHINGTON, D.C., EE. UU. — Un grupo de nueve exempleados del FBI, entre agentes y analistas, presentó este jueves 15 de octubre de 2026 una demanda formal contra el director de la agencia, Kash Patel, y el fiscal general, Todd Blanche. Los demandantes buscan su reincorporación inmediata y el pago de salarios caídos, tras ser despedidos de manera repentina el pasado mes de febrero.
La querella sostiene que la terminación de sus contratos careció de una investigación interna, notificación previa o derecho a réplica, calificando la medida como un acto de "represalia política". Según los afectados, el despido fue orquestado para satisfacer una "venganza personal del presidente" debido a su labor en el caso de los documentos clasificados que involucró a Donald Trump, incluyendo el registro realizado en agosto de 2022 en la residencia de Mar-a-Lago, Florida.
El caso original, liderado por el entonces fiscal especial Jack Smith, se centró en la retención de archivos clasificados tras la salida de Trump de la Casa Blanca en enero de 2021. Aunque Trump fue imputado en 2023, el proceso fue desestimado en 2024 cuando una jueza dictaminó que el nombramiento de Smith fue ilegal.
La demanda destaca que los despidos ocurrieron en un momento en que el director del FBI, Kash Patel, enfrentaba críticas por su conducta personal, específicamente tras difundirse imágenes de su asistencia a una celebración con el equipo olímpico de hockey de Estados Unidos en Italia durante un viaje de trabajo. En aquel momento, legisladores demócratas señalaron que los despidos pudieron ser utilizados como una distracción ante el escrutinio público sobre la gestión de Patel.


