Un reciente estudio internacional, publicado en la Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología y Sociedad, ha puesto de manifiesto cómo la inteligencia artificial (IA) actúa como un catalizador que refuerza la brecha de género. La investigación fue coordinada por Carolina Moreno, catedrática de la Universitat de València, y Teresa Vernal, profesora de la Universidad Andrés Bello en Chile.
El análisis examina la intervención de esta tecnología en la construcción de referentes científicos y la representación femenina en el ámbito público. Para llegar a estas conclusiones, las investigadoras seleccionaron seis estudios de diversas geografías y contextos que demuestran cómo los algoritmos de recomendación, los modelos de IA generativa, las plataformas digitales y las rutinas periodísticas condicionan la visibilidad de mujeres científicas y expertas.
Sobre la naturaleza de estas herramientas, Moreno y Vernal enfatizaron: “La IA no es neutral, es una tecnología que depende en gran medida de las narrativas que circulan en medios, plataformas y redes sociales. El problema es que estas narrativas no se distribuyen de manera equitativa”.
Las autoras advirtieron que la IA representa un espacio de disputa sobre el futuro social. “Si las voces son mayoritariamente masculinas, el debate público sobre la IA se construye desde una singularidad restringida”, señalaron. Finalmente, las académicas subrayaron que, si bien la tecnología no crea los sesgos de género por sí misma, sí tiene la capacidad de “reorganizarlos, amplificarlos y hacerlos menos visibles”.


