PARÍS, Francia. — Una nueva jornada de movilizaciones sacudió a Francia este martes 13 de octubre de 2026, cuando decenas de miles de estudiantes salieron a las calles para demandar mejoras urgentes en los liceos del país. Las protestas, que se han intensificado desde finales de septiembre, contaron con la participación de la activista sueca Greta Thunberg, quien se unió a los jóvenes en el liceo Paul Éluard de Saint-Denis, al norte de París.
Las cifras de asistencia variaron significativamente: mientras que el gobierno reportó 161 mil 500 manifestantes, los organizadores elevaron la cifra a 480 mil personas en todo el territorio nacional. Como medida preventiva, el ministro de Educación Nacional, Édouard Geffray, informó que las autoridades cerraron cerca de 200 de los 3 mil 700 centros educativos existentes en el país.
Durante su intervención, Thunberg expresó su apoyo a la lucha estudiantil: “Nos están robando nuestro futuro y como hemos podido comprobar aquí las escuelas no reciben las inversiones que necesitan. Esto envía un mensaje a los jóvenes: ‘en nuestra sociedad, ustedes no son una prioridad’”. La activista añadió sentirse “enormemente orgullosa” de la movilización.
Las demandas de los estudiantes, cuyas edades oscilan mayoritariamente entre los 15 y 18 años, incluyen la falta de reemplazo para profesores ausentes, jornadas escolares de hasta 10 horas con tiempos muertos, infraestructura deteriorada y poco adaptada al cambio climático, además de cuestionar la falta de transparencia en el sistema de acceso universitario, Parcoursup.
Ryad Rani, presidenta del sindicato Unión de Estudiantes de Bachillerato, hizo un llamado a la población para realizar una movilización masiva el próximo sábado 17 de octubre, buscando una convergencia con el movimiento de los “chalecos amarillos”.
El clima de tensión es elevado, recordando que movilizaciones previas dejaron un saldo de 200 estudiantes, 800 policías y 147 miembros del personal educativo heridos. Ante esto, la policía ha iniciado 36 investigaciones internas por presuntos actos de violencia policial. Por su parte, el presidente Emmanuel Macron instó a que las protestas se realicen “en calma, con orden y respeto”, al tiempo que acusó al partido La Francia Insumisa, de Jean-Luc Mélenchon, de intentar capitalizar el descontento juvenil.
Este escenario de inestabilidad ocurre en medio de un debate parlamentario sobre el presupuesto para 2027, que contempla un ajuste fiscal severo para reducir el déficit y la deuda pública. Paralelamente, el ministro de Finanzas, Roland Lescure, reportó que 700 de los 10 mil supermercados del país sufrieron ciberataques que provocaron el calentamiento de refrigeradores y la pérdida de mercancías, aunque descartó riesgos en el suministro nacional.


