La ofensiva rusa ha escalado hacia la infraestructura digital ucraniana, atacando directamente los edificios que albergan servidores críticos. Estos centros de datos son fundamentales para el funcionamiento de portales de noticias, registros estatales, servicios bancarios, telefonía y sistemas empresariales. El ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, ha señalado que estos ataques buscan interrumpir el flujo de información ante la incapacidad de Rusia para alcanzar sus objetivos en el campo de batalla.
Aunque los ataques han provocado interrupciones temporales en señales de televisión y servicios de streaming en Kiev y otras regiones, los expertos descartan un colapso total de la red. Oleksandr Hluschtschenko, experto en telecomunicaciones, explica que el sector en Ucrania es altamente descentralizado y competitivo, lo que permite a los usuarios elegir entre múltiples proveedores. "El sector nunca estuvo regulado en Ucrania y no era necesario pagar licencias millonarias. Entrar en el mercado era muy barato", detalla Hluschtschenko.
Por su parte, el diputado Oleksandr Fedijenko, miembro de la comisión parlamentaria de Seguridad Nacional, Defensa e Inteligencia, aseguró a través de Facebook que la infraestructura se está reestructurando con ubicaciones alternativas. En la misma línea, Serhiy Beskrestnov, asesor presidencial para el desarrollo de áreas tecnológicas de defensa, calificó las acciones rusas como parte de una "ofensiva informativa" destinada a generar miedo entre la población.
La resiliencia del sistema se debe en gran medida a la redundancia de datos. Oleksandr Olshansky, director de Internet Invest, relató que, a pesar de que su centro de datos fue prácticamente destruido, el 95 por ciento de sus clientes no sufrió afectaciones debido a que sus capacidades estaban respaldadas en Polonia y la República Checa. Solo 150 de sus entre 20,000 y 25,000 clientes experimentaron problemas por no haber duplicado su infraestructura.
Ante este escenario, los expertos recomiendan una mayor descentralización, la distribución geográfica de equipos y el uso de servicios en la nube europeos como Google y Amazon. No obstante, estas medidas de protección y las reparaciones físicas necesarias podrían derivar en un aumento de las tarifas de internet para los usuarios ucranianos.


