Escalada en el conflicto comercial norteamericano
La administración estadounidense formalizó este martes 29 de septiembre de 2026 la prohibición de importación de diversos productos originarios de Canadá. Esta acción representa un punto crítico en la disputa comercial que ha enfrentado a ambas naciones durante meses. La Casa Blanca había anunciado previamente estas medidas el pasado 8 de septiembre, como respuesta a los aranceles impuestos por el gobierno canadiense a productos estadounidenses.
Productos afectados
Las restricciones impactan sectores estratégicos de la economía canadiense, incluyendo:
- Bebidas alcohólicas: Se prohíbe el ingreso de cerveza, vino y brandy. El presidente Donald Trump justificó esta medida señalando un supuesto boicot "discriminatorio" contra los productos estadounidenses en las provincias canadienses, donde el Estado mantiene el monopolio de la venta de licores.
- Productos lácteos: La restricción incluye derivados de la leche, específicamente el lactosuero, un componente clave como fuente de proteína.
- Motocicletas: La medida afecta específicamente a las motocicletas de alta cilindrada, definidas como aquellas que superan los 800 centímetros cúbicos, segmento en el cual compiten directamente con la marca estadounidense Harley-Davidson.
Posturas oficiales
El presidente Donald Trump declaró el lunes desde el Despacho Oval: "El problema es que ellos han tratado a Estados Unidos de forma muy injusta. Se han comportado como uno de los peores países del mundo (...) Nos llevamos bien con China, nos llevamos bien con su gente y hacemos buenos acuerdos. Pero Canadá ha resultado ser realmente muy difícil de manejar".
Por su parte, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, calificó las medidas estadounidenses como "relativamente modestas" en su conjunto. No obstante, el sector privado ha expresado preocupación. Richard Alexander, presidente de Beer Canada, subrayó el lunes que, aunque muchos productores se enfocan en el mercado local, la prohibición es "grave" para aquellos "que han pasado años construyéndose una clientela en Estados Unidos".
Además de las tensiones comerciales, el clima diplomático se ha visto afectado por el rechazo canadiense a las declaraciones en las que Trump se refiere a Canadá como el estado estadounidense número 51. Cabe señalar que, de forma paralela, el Ejecutivo estadounidense levantó el 8 de septiembre las sobretasas punitivas que pesaban sobre otros productos canadienses.


