Estados Unidos se prepara para finalizar este miércoles 30 de septiembre la retirada de sus tropas restantes en Irak, poniendo punto final a una presencia militar que se extendió por más de dos décadas. Este despliegue, que comenzó con la invasión de 2003 para derrocar a Saddam Hussein, atravesó diversas etapas, incluyendo una retirada previa en 2011 y un retorno en 2014 para combatir al grupo Estado Islámico (EI).
La salida de las tropas responde a un acuerdo alcanzado en 2024 entre Washington y Bagdad para concluir la Operación Resolución Inherente. Según datos del Comando Central de Estados Unidos, la presencia militar alcanzó su punto máximo en 2007 con más de 170,000 soldados, cifra que se redujo a aproximadamente 2,400 para diciembre de 2023. Desde entonces, el contingente se ha minimizado, manteniendo solo una presencia reducida en la región del Kurdistán.
Expertos como Safwan Al-Amin, del Atlantic Council, señalan que la misión contra el EI ha cumplido sus objetivos, aunque analistas como H.A. Hellyer, del centro de estudios RUSI, advierten que la salida también está motivada por el riesgo que representan las tensiones regionales con Irán, las cuales han convertido al personal estadounidense en un objetivo vulnerable. Douglas Silliman, exembajador de EE. UU. en Irak (2016-2019), destaca que la presión política interna en Irak, impulsada por facciones proiraníes, ha sido un factor determinante para exigir la salida de las fuerzas extranjeras.
El legado de esta intervención sigue siendo objeto de debate. Mientras algunos expertos, como Yerevan Saeed, valoran el fin de la brutalidad del régimen de Saddam Hussein y el avance hacia un pluralismo político, otros como Al-Amin y Hellyer argumentan que la invasión no logró estabilizar el país y, por el contrario, facilitó la expansión de la influencia iraní. A pesar de la retirada, se espera que Washington mantenga una relación estrecha con Irak en materia de formación militar, inteligencia y diplomacia, dado que Bagdad alberga la embajada estadounidense más grande del mundo y Erbil el consulado de mayor envergadura.


