El panorama político en España ha dado un giro definitivo tras el anuncio de elecciones anticipadas para el 29 de noviembre, una medida desesperada del presidente Pedro Sánchez para romper el bloqueo institucional que ha paralizado su gestión. La decisión se precipitó el viernes 2 de octubre de 2026, cuando el Parlamento rechazó los decretos de emergencia sobre vivienda presentados por el Ejecutivo, tras el voto en contra de los siete diputados de Junts, partido conservador y separatista catalán cuya alianza era vital para la estabilidad del Gobierno desde 2023.
La crisis habitacional se ha convertido en el eje del debate público, exacerbada por el caso de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años cuyo desahucio movilizó a la opinión pública. Según datos del Banco de España, el país enfrenta un déficit de aproximadamente 750.000 viviendas, cifra que podría superar el millón para 2028. Con solo un 1,7 % de vivienda social disponible y precios inmobiliarios que crecen tres veces más rápido que los salarios, el descontento social ha derivado en protestas masivas en la Puerta del Sol, en Madrid, y el anuncio de una huelga general de 24 horas por parte de los sindicatos CCOO y UGT.
La fragilidad del Gobierno se hizo evidente a lo largo de 2026, periodo en el que perdió casi una de cada cuatro votaciones. La falta de un nuevo presupuesto, operando aún con el de 2023, ha sido el síntoma más claro de la parálisis. A esto se suma la crisis migratoria en Ceuta, donde a finales de julio más de 70.000 personas cruzaron la frontera desde Marruecos. Aunque el Gobierno reportó que la crisis había terminado, dos meses después permanecían al menos 10.000 migrantes en el enclave de 80.000 habitantes, lo que ha forzado a Sánchez a endurecer su política migratoria, incluyendo procedimientos de asilo y devoluciones aceleradas.
De cara a los comicios, el Partido Popular (PP), liderado por Alberto Núñez Feijóo, se perfila como la fuerza más votada. Sin embargo, el partido Vox ha ganado terreno, alcanzando un 18 % en las encuestas, seis puntos más que en 2023, lo que podría facilitar una mayoría de derecha. Santiago Abascal, líder de Vox, ha condicionado su apoyo a una política migratoria de "remigración" y desregulación económica.
El resultado electoral tendrá repercusiones internacionales, dado que Sánchez se ha posicionado como uno de los críticos más vocales contra Donald Trump en Europa, además de mantener posturas divergentes respecto a la política de defensa y el conflicto en Gaza en comparación con otros líderes de la Unión Europea.


