En diversos puntos de España, incluyendo centros de trabajo, plazas públicas y sedes de ayuntamientos, se guardó un minuto de silencio este sábado 10 de octubre de 2026 en memoria de Maricarmen Abascal. La mujer, de 87 años, fue desahuciada de su vivienda el pasado 23 de septiembre en Madrid, un suceso que ha detonado una ola de indignación nacional respecto a la crisis estructural de la vivienda en el país.
La convocatoria, respaldada por sindicatos y partidos de izquierda, buscó convertir a Abascal en un símbolo del movimiento que exige prohibir la especulación inmobiliaria. Entre las demandas del sector se encuentran la implementación de contratos indefinidos de alquiler, una reducción del 50 por ciento en las rentas y la expropiación de inmuebles pertenecientes a fondos buitre y grandes propietarios con más de 10 activos.
Los sindicatos mayoritarios, Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT), así como el Sindicato de Inquilinas, lideraron los actos. Este último anunció que, tras la acampada en la Puerta del Sol, centrará sus esfuerzos en la huelga general programada para el 11 de noviembre, previo a los comicios generales del 29 de noviembre. El homenaje tuvo una alta incidencia en regiones como Andalucía, Islas Canarias, Madrid, Asturias, País Vasco y Cataluña, donde se realizaron manifestaciones adicionales.
La jornada evidenció una fractura política: mientras la izquierda participó en los actos, el Partido Popular (PP) y Vox se negaron a asistir, calificando las movilizaciones de "electoralistas". Ante esto, Patxi López, vocero del PSOE en el Congreso, declaró: "la decadencia moral de un partido dirigido por gente sin corazón, que demuestra que son mala gente y carecen de sentimientos, empatía y humanidad".
En el ámbito económico, el Banco de España anunció que evaluará los decretos de vivienda pendientes de convalidación en la Diputación Permanente. David López Salido, director general de Economía de la entidad, señaló que el análisis se enfocará en el mercado del alquiler y el impacto en el gasto público. Asimismo, el banco central confirmó que España enfrentará un déficit de un millón de viviendas para el año 2028.
