NOVOSIBIRSK, Rusia. — A inicios de 2026, escuelas en Novosibirsk, ciudad siberiana de 1.6 millones de habitantes, comenzaron a utilizar un libro de texto no oficial que busca moldear la formación espiritual y moral de los estudiantes bajo una óptica nacionalista. Según testimonios de alumnos, el material equipara la homosexualidad con la pedofilia, califica a los dibujos animados de Disney como pornografía y describe a los europeos como "ladrones, asesinos y mentirosos".
El texto, que se integra en las "lecciones de patriotismo" vigentes desde 2022, sostiene que "el amor siempre implica sacrificio" y que "el sacrificio de un defensor de la patria es su vida". Además, el contenido afirma que Rusia nunca ha explotado a otros pueblos, contrastando esta narrativa con la historia de las potencias coloniales europeas. El libro también instruye a las mujeres sobre cómo utilizar sus "encantos".
Ilya, un estudiante de 16 años, calificó el contenido como una estrategia para reclutar "carne de cañón" en beneficio de las ambiciones presidenciales. El joven relató que su escepticismo creció tras investigar la figura de Alexei Navalny, opositor fallecido en prisión en 2024, y tras el bloqueo gubernamental de plataformas como YouTube y Discord. Por su parte, otro estudiante llamado Alexei señaló que el interés por la política surgió al notar la represión a la libertad de expresión en el país.
El educador Dima Zicer, quien reside en Estonia, advirtió que la propaganda busca consolidar una mayoría pro-Putin entre los jóvenes, aunque muchos estudiantes optan por el silencio o la indiferencia dentro del aula. Mientras tanto, las autoridades continúan reforzando la narrativa oficial mediante "conversaciones sobre cosas importantes" cada lunes y la participación de veteranos de guerra en las escuelas, bajo la vigilancia del Servicio Federal de Seguridad.


