Las movilizaciones estudiantiles en Francia, que comenzaron la semana pasada en la región de París, han alcanzado una escala nacional, afectando a cerca de diez universidades en ciudades como París, Lyon, Estrasburgo, Montpellier y Marsella. Este 1 de octubre de 2026, la tensión se mantuvo alta, destacando las protestas en el campus Kerichen de Brest, que integra los liceos La Pérouse-Kerichen, Jules Lesven y Vauban.
El Ministerio del Interior, encabezado por Laurent Nuñez, calificó los disturbios como actos de "violencia urbana" tras los incidentes registrados, incluyendo la quema de contenedores frente a un instituto en Pantin, en las afueras de la capital, lo que requirió la intervención de los bomberos. Según cifras oficiales, el miércoles 30 de septiembre de 2026 se contabilizaron 356 institutos bloqueados, un incremento respecto a los 338 registrados el día anterior. El saldo de las operaciones policiales hasta el momento asciende a 625 personas detenidas y 83 agentes lesionados.
Las demandas de los estudiantes se centran en la exigencia de mejores condiciones educativas, la oposición a la supresión de puestos universitarios y el rechazo a los recortes en becas. Aunque el Ejecutivo ha propuesto la creación de una plataforma de concertación para abordar estas problemáticas, los sindicatos estudiantiles han optado por mantener los bloqueos en los centros educativos.
El conflicto ha adquirido un matiz electoral ante la proximidad de las elecciones presidenciales del próximo año. El apoyo expresado por el candidato izquierdista Jean-Luc Mélenchon a los manifestantes ha generado críticas por parte del Ejecutivo y otros aspirantes, quienes han señalado su postura como un presunto llamamiento a la violencia.


